El diagnóstico puede considerarse como el más importante resultado de la práctica médica, ya que su uso conduce al tratamiento y al pronóstico del padecimiento. Una vez diagnosticada la enfermedad o patología el paciente recibe una atención integral, logrando mantener el control y evitando continuas visitas a diferentes especialistas. Existen diferentes tipos de pruebas diagnósticas. Algunos ejemplos son las pruebas de laboratorio (como análisis de sangre y orina), las pruebas con imágenes (Ultrasonido).

¿En qué consiste?

Una prueba diagnóstica se solicita para confirmar o descartar un diagnóstico clínico. Dichas pruebas deben ser solicitadas para una indicación clínica específica y deben ser lo suficientemente exactas como para resultar eficaces en esa indicación, así como ser lo menos costosas y peligrosas posible de acuerdo a la salud del paciente.

Tipos de pruebas diagnósticas
  • Análisis Clínicos: Incluyen pruebas básicas como análisis de sangre, de orina, y electrocardiograma, pero también puede incluir bioquímicas, enzimáticas y radioinmunoensayo.
  • Pruebas de cardiología: Incluye el cateterismo cardíaco, cronografía, ecocardiografía, electrocardiografía y las pruebas de esfuerzo.
  • Pruebas diagnósticas por imágenes: Pruebas diagnósticas radiológicas como las mamografías, el ultrasonido o la radiología, que puede realizarse de forma general, con contraste o de forma invasiva o intervencionista.

Agenda tu cita para recibir el tratamiento adecuado y mejorar tu calidad de vida